El manifiesto albertista

En 1933 Federico García Lorca y Pablo Neruda leyeron en Buenos Aires un curioso “Discurso al alimón sobre Rubén Darío”, texto lúdico en homenaje al poeta nicaragüense que selló para siempre su amistad. En 1982, y tras el largo exilio provocado por la guerra civil, el poeta Rafael Alberti se encuentra en Granada, la ciudad de García Lorca, donde el mundo artístico y académico celebra numerosos actos en su honor. Uno de estos actos tiene lugar en el café La Tertulia: los poetas Javier Egea y Luis García Montero leen al alimón “***El manifiesto albertista***”, que es a la vez parodia y continuación de aquel discurso de Lorca y Neruda, homenaje y reivindicación de Alberti e inicio de la que habría de ser la poética más influyente de los próximos años en España: la “otra sentimentalidad” o “poesía de la experiencia”.